domingo, 11 de enero de 2009

Disolvente

Lo hizo. No se pudo decir que fuese el amor, pero tampoco que la follase. Al menos aquella vez no le acusó como siempre de falta de identidad, de debilidad de carácter. Todo el mundo, follado o no, lo hacía constantemente.
Desde hacía 5 días había notado algo diferente. Él lo sabia. Y tenía gracia..."algo diferente"...

que justo aquello que era verdad, fuese "lo diferente"

y aquello que todo el mundo podía ver...

aquello que todo el mundo podía ver era mentira.

Ella había preguntado por qué siempre estaba tan callado cuando... bueno, últimamente...sí,cuando lo hacían.
Ella había preguntado quien le había roto el corazón.

Y las preguntas se marcharon con un poco de disolvente en la bañera. Algunas manchas en el esmalte del baño señalaban la escena del crimen para siempre...nadie sospecharía de un cadáver de cementerio preparado para las clases de anatomía. Y en cualquier caso, la policía no iba a buscar nada en casa de un extraño. Sus encuentros, tan erráticos como las preguntas, o como el sonido del desague de la bañera, no podían haber dejado ninguna pista.

domingo, 28 de diciembre de 2008

Confidencias

Y entonces llegó un momento de mi vida en el que ni el diario podía arrancarme confidencias. Lloré y cante en secreto. Dormí desnudo en la alfombra bajo la luz de luna. Hablé sólo con mis borracheras al cerrar la puerta de hierro de mis metros cuadrados, y por una vez no importaba cuantos, porque sólo hacían que cercar el estrecho cuarto de mi tórax.
Amé demasiado, reescribí mis historias con humo, sangré del alma, y para acompañarlo, por qué no, del cuerpo; envuelto en una maraña de pinceles, revuelto en un fangal de oleo y tiza, de lágrimas y funeral. Grité fuerte y bajo todas las noches de aquel otoño. Perdí la cabeza, rocé la psiquiatría por dentro, salté de dolor y fui en los amaneceres el mutilado.
Cuando todo aquello hubo cicatrizado en un dolor sordo, permanente, casi funcional; cuando la hiel caliente se me hubo subido del todo a las mejillas y dejé de sentir las manos y los pies...salí, bebí, soñé en la calle, meé ahogando la mugre de mis propios recuerdos, difuminando luces de neón, adornos de navidad, vidrieras del Birdland, caras de oscuros rincones nunca visitados...
Después...después llegue a casa, hablé un poco más bajo, madrugué al día siguiente y entonces... y entonces llegó un momento de mi vida en el que ni el diario podía arrancarme confidencias.

martes, 25 de noviembre de 2008

Palmeras

Paseos llenos de palmeras,
casas blancas, azules, pastel
desconchadas por el salitre.
Contraventanas castigadas,
vientos de todas partes,
zumos de naranja, 
cafés de capital.

viernes, 21 de noviembre de 2008

Te voy a contar un secreto

Te voy a contar un secreto
que echo de menos el jazmín
que ansío el aire pesado y caliente
el perfume salado de las callejas.
Es un secreto,
que prometen a cambio de ramas
los susurros de madera las gitanas
y palabras de naranja y limón.
Te voy a contar un secreto
que vuelvo de pie, quizás tumbado
y quiero que me canten los gitanos
con sus lenguas de sable y hashish.
Es un secreto,
a veces de incienso y cedro
que vuelvo, shhhh, vuelvo
a las guitarras de agua, humo y viento.