miércoles, 6 de mayo de 2009

06/05/09

Todo lo que toco se convierte en oro,
demasiado pesado para poder llevarlo a ninguna parte
demasiado frío por las noches
y me abrasa en las largas tardes de verano.

¡Miradme hombres! ¡Miradme!

¡Yo tengo todo lo que pueda desear!
¡Miradme!

domingo, 3 de mayo de 2009

Estudio

Los subrayadores recorren los renglones, torcidos, en las manos de los estudiantes. Sus ojos siguen la trayectoria deseando una revelación y la siguiente y la siguiente…cada deseo en milésimas de segundo, ansiosas y pasionales milésimas de segundo.
Al contacto, las nubes hacen un ruido de frote o roce, que son relámpagos de oscura comunicación, y dejan llover en las hojas blancas y surcadas de historias, brillos húmedos: cristales de sensualidad.
Respiran con los dientes apretados, para no dejar escapar demasiada tinta de una vez, “pouring” en el suelo frío y seco, como un desierto: poco tiempo basta para que los reflejos que arranca el flexo a los regueros, desaparezcan absorbidos por las furiosas arrugas de las fibras de celulosa. Succionan, sorben, chupan chorros de tinta que no tiene color; y exhalan ruidosamente, irguiendo a veces tímidos alfileres de papel o piel y contrayéndose de placer en un ruido característico de cualquier habitación de estudio.
Cuarenta dedos, depende de cómo se toque, luchan contra las grietas del tiempo, y encuentran placer en sondear viejas heridas y arañar cicatrices de aquellas hojas que los estudiantes repiten y repiten, trabajadas por el sudor y los susurros, tiernas como manzana cocida o como un niño recién nacido.
Estos cuarenta ladrones roban remolinos azabache de la “a” y la “o”, vocales abiertas de forma más elocuente sobre los textos difíciles; y de la “h”, que en las provincias del Sur nunca es muda, sino aspirada.
Y pasan hojas, a veces rápidamente, anticipándose en su avaricia en las revelaciones...a veces lentamente, tratando de memorizar la contraseña que estaban leyendo antes de que el dorso del dorso termine haciendo del blanco ese suspiro de paradójica desesperación y requerida esclavitud: “…ya no puedo más…”.
Así, hay páginas pesadas, que se abren con esas palabras mágicas que a los 18 dejaron de ser “por favor” y “gracias”; y hay páginas ligeras, como velos o sábanas, que se enrollan en los deseos largos o redondos o con formas más complejas, y que son las que más ruido hacen, entre las anillas que unen hojas de carne tierna y suave, de fibras furiosas y seXo par o impar.

Cierto sentido del humor


viernes, 1 de mayo de 2009

Demencia

A veces me mira con soberbia, y yo a él con un poco de nostalgia:



Qué, ¿otra vez con lo mismo?

Ya lo sabes, no sé por qué preguntas.

Te he dicho mil veces que tienes que sobreponerte. No es que odie verte así, sabes que me encanta, pero...

...pero disfrutas dándome consejos que sabes que no puedo seguir.

Exacto.

Cuéntame. ¿Robarías por ello? ¿Quizá...amenazarías a un inocente? ¡oh no!... ¡no me lo puedo creer! ¡¿Matarías esta vez?!

Vamos, déjalo ya, sabes que no voy a hacer nada de eso.

Pero lo harías si...

Sí, lo haría.

Pues es lo mismo. Anda...déjame que te haga reir un poco. Hay que mirar las cosas con ironía. Yo te admiro. Sabes que me siento muy orgulloso de ti, de todo lo que has sido, de tu historia, de cómo has llegado hasta el día de hoy.

¿Sí?

Claro que sí. A tu edad...llevas un plus cojonudo. Pero tú no querías una de esas vidas aburridas y perfectas, ¿verdad?

Bueno, a veces pienso que no hubiese estado de más.

No digas tonterías...el día que mueras descubrirán la llave. Puede que tarden unos días, pero terminarán abriendo la caja y entonces...entonces descubrirán todas aquellas pruebas: las fotos, las cartas...

Cállate, joder. Podrían oírnos. Además, no creo que tenga que esperar tanto, ¿sabes?

¿Ah sí?

Sí, estoy esperando a que llegue.

¿La próxima luna llena? Pues se está tomando su tiempo, desde luego. ¡Camarero!¡Póngame una espuma de luna llena con virutas de intimidad en una reducción de suerte fresca!¡Ah, y un Luna Llena con la mejor ginebra que tenga! Jejejeje

Vamos, sabes que vendrá.

Sí, es probable. Si no...siempre podemos quedarnos juntos, jejeje.

Muy gracioso

Bueno, de momento, en honor a todo ello y a nuestra estrecha convivencia, voy a dedicarte esta canción. Estoy seguro de que va a gustarte...

Once he dressed in tweeds and drapes
owned a Rolls Royce car
now he seems quite out of place
like a fallen star...